Archivos de historia del movimiento obrero y la izquierda, nº 28
marzo 2026 - agosto 2026
ISSN 2313-9749
Centro de Estudios Históricos de los Trabajadores y las Izquierdas

Frank García Hernández, Cuba: una historia crítica (1959-2025). 65 años de revolución y contrarrevolución, Buenos Aires, Marea Editorial, 2025, 331 págs.


Ernesto Alejandro Najmias

ORCID: 0009-0009-4832-3419

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Cuba y su revolución, producto de sus características peculiares, de su ubicación geográfica, del carisma de sus líderes y de su influencia a escala continental, es un tema ineludible para pensar la historia y la política latinoamericana. Frank García Hernández, sociólogo cubano inscripto en las corrientes de la izquierda crítica de la isla y con participación en la organización popular dentro de ella, ofrece en Cuba: una historia crítica (1959-2025) un ensayo de prosa ágil que se propone abordar una historia política de la revolución, recorriendo en sus páginas desde el triunfo de la misma hasta su devenir contemporáneo. Esta apuesta por construir un análisis global sobre el proceso revolucionario constituye un aporte relevante del libro, al permitir la imbricación en el análisis tanto de los procesos iniciales de la Revolución, como de las tendencias actuales de la política y vida en la isla.

El libro se encuentra dividido en tres apartados, siendo el primero y el tercero los centrales, tanto por su extensión como por su contenido. El primer apartado, que va 1959 a 1971, se enfoca en la constitución de un primer gobierno después de la caída de Batista y sus conexiones con experiencias previas de la lucha política y la organización en el país, como el Partido Ortodoxo y el Partido Auténtico. El autor describe, extensamente, el proceso por el cual la dirección política del Movimiento 26 de julio, y especialmente Fidel Castro, iniciaron un camino de radicalización que culminó en la declaración del carácter socialista de la Revolución en abril de 1961. La continuidad de este primer bloque se enhebra a partir de las disputas entre las organizaciones políticas que integraron el gobierno, centralmente el estalinista Partido Socialista Popular, el Movimiento 26 de Julio y el Directorio Revolucionario. García Hernández recupera para esta reconstrucción las polémicas que protagonizó el Che Guevara respecto de la orientación económica de la Revolución, así como también rastrea puntillosamente la participación en estos debates de diversos grupos e individuos de tradición trotskista.

Resulta llamativo que, en un ensayo crítico y profusamente documentado en la reconstrucción de las declaraciones públicas de los principales referentes políticos del período, esté ausente en el análisis la acción de la clase trabajadora y sectores populares de la isla durante los años 60. Se destaca en este aspecto la omisión de referencias a la campaña de alfabetización, que movilizó cien mil jóvenes de las clases medias y sectores obreros urbanos hacia el campo. Una temática pasible de ser abordada con mayor profundidad es el rol jugado por las instituciones culturales creadas por la propia revolución, como la Casa de las Américas, el Instituto Cubano de Artes e Industria Cinematográficas, y la Unión de Escritores y Artistas de Cuba.

En esta parte el autor aborda sucintamente el período 1971-1991, años signados por el proceso de institucionalización de la revolución, el acercamiento a la URSS, la incorporación de la isla al Consejo de Ayuda Mutua Económica, la participación en la guerra de Angola, y también el llamado quinquenio gris a inicios de los 70. Durante este período, estos ámbitos culturales antes referidos, que habían surgido con el triunfo de la revolución, sufrieron una fuerte censura por parte del gobierno. Este recorrido que García Hernández realiza sobre la censura de esos años, y sus implicancias sobre la intelectualidad cubana, no llega a entenderse en su totalidad sin un análisis previo de los proyectos que esa misma revolución había impulsado, desarrollándose al interior de estos espacios debates y acciones no impulsadas por la línea oficial.

Finalmente, en el tercer bloque, que cubre desde 1991 al 2025, el autor se centra en el análisis de lo acontecido en Cuba desde la caída de la URSS hasta nuestros días. La hipótesis central de este bloque es que el proceso de reformas económicas iniciado en los años 90 tuvo como objetivo iniciar la restauración del capitalismo en el país caribeño, poniendo en marcha un proceso cuya velocidad fue profundizada durante los gobiernos de Raúl Castro y Miguel Díaz Canel. El autor identifica un proceso de apertura al sector privado, desde los negocios turísticos y la llegada de cadenas españolas como Meliá en la década del 90, hasta las más recientes habilitaciones de locales gastronómicos y turísticos privados en la década del 2010, y de las MiPymes a partir del 2021. Estos avances en el terreno normativo significarían, a nivel de la estructura social, la incipiente conformación de una nueva burguesía en la isla, ligada principalmente al turismo, la gastronomía y, con la agudización de la crisis y la desregulación del comercio exterior, la importación de alimentos. Este análisis, acompañado de distintos indicadores que atestiguan el deterioro de la economía cubana, de los ingresos de su población y del aumento relativo del peso de estos nuevos pequeños y medianos empresarios, los hace el autor bajo el prisma de una comparación con el proceso iniciado por China con las reformas de Deng Xiaoping.

A lo largo de estas páginas, García Hernández logra reconstruir también un mapa de las expresiones culturales y políticas que surgieron en la sociedad civil cubana en la última década. Asociadas para el autor con la conformación de una burguesía liberal en la ciudad de La Habana, medios digitales como OnCubaNews, y espacios culturales privados como La Fábrica son la expresión de lugares públicos no controlados por el gobierno cubano. Estos serían la expresión de un proceso más amplio de surgimiento de ámbitos de oposición al gobierno, tanto por derecha como por izquierda, que motorizaron expresiones públicas como la manifestación del 27 de noviembre del 2020 frente al Ministerio de Cultura por un grupo de estudiantes y artistas. La expresión más aguda de este proceso de movilización por fuera de los canales gubernamentales fueron las manifestaciones del 11 de junio del 2021, que surgieron espontáneamente entre sectores más perjudicados por la crisis económica, y que fueron reprimidas por las fuerzas de seguridad. Esta detallada descripción de los movimientos construidos alrededor de la intelectualidad, los estudiantes, pero también entre sectores populares de la isla, contrasta, como se ha señalado, con su relativa ausencia en las primeras partes del libro.

Es significativo que el propio autor reconozca, al analizar estos procesos, que tanto los agrupamientos que se reivindican marxistas, socialistas o de izquierda, como aquellos ligados a la derecha cubana y al exilio no gozan de un significativo poder de convocatoria callejera, ni fueron quienes motorizaron las protestas más relevantes contra el gobierno, a pesar del desgaste de este. El rol de la migración en este proceso, en tanto válvula de escape que permite la administración del conflicto interno, aparece referida lateralmente y limitada a los últimos años. La escasez de referencias a procesos significativos en este aspecto, como la crisis en la embajada de Perú y la apertura del puerto del Mariel en los años 80 hubiesen permitido, para el análisis de mediano plazo del proceso histórico, una mirada más abarcativa del fenómeno migratorio en la isla y sus efectos sobre la política local.

En síntesis, García Hernández ofrece en este ensayo una radiografía de conjunto del devenir del proceso revolucionario cubano, dando una valiosa síntesis global de su trayectoria histórica y de sus condiciones actuales. La voluntad crítica y polémica del libro constituyen una virtud, en un momento donde se procesan cambios significativos en la situación política y social de la isla, y esta reaparece, a partir del contexto internacional, en un lugar significativo del debate público. El libro constituye, entonces, un aporte para ahondar en la reflexión sobre la Revolución Cubana, y sus implicancias en América Latina.